Cuando
el calor aprieta, como sucedió en los últimos días, en que se
dispararon las temperaturas y las sensaciones térmicas en la Región, los
especialistas recomiendan adaptar la dieta al clima de verano. Esa
adaptación apunta a preferir comidas frías, ensaladas, frutas y verduras
y evitar las frituras, las pastas y las salsas. Las recomendaciones
incluyen optar por las porciones chicas y, cuando no hay problemas de
hipertensión de por medio, consumir algún alimento salado.
Un
capítulo especial entre las recomendaciones para los días de calor está
dedicado al agua. Hay que hidratarse, en eso coinciden todos los
expertos, pero esa hidratación debe ser constante y no abrupta: beber de
a sorbos, con una alta periodicidad y no demasiada agua de golpe.
LOS ALIMENTOS A EVITAR
Según
los expertos, los días de mayor calor imponen cambiar los hábitos que
ayuden al cuerpo a afrontar las altas temperaturas. Con todo, destacan
que adoptar una dieta sana no implica privarse de comer cosas ricas,
sino optar la mayor de las veces por alimentos saludables y que mejor se
adaptan al calor.
La primera recomendación apunta contra la
llamada "dieta del imán de la heladera", compuesta por papas fritas,
panchos, hamburguesas, pizzas, empanadas y gaseosas. También se sugiere
evitar los guisos y las comidas calientes y pesadas, según destaca el
nutricionista platense Oscar Karagenzian.
No es que este tipo de
alimentos estén "prohibidos" en el marco de una vida saludable, aclaran
los expertos, sino que no es conveniente comerlos a diario y muchos
menos en días de calor intenso.
Cuando se hace necesario o se
desea pasar todo el día al sol, se recomienda evitar las comidas
calientes y las que demandan un gran trabajo digestivo.
En ese grupo se enrolan los alimentos hipercalóricos, las grasas en exceso, las frituras y el alcohol.
LOS RECOMENDADOS: FRUTAS Y VERDURAS
Por
el contrario, las comidas livianas y refrescantes son recibidas con
beneplácito por el cuerpo en días de altas temperaturas. De allí que la
primera recomendación es incorporar frutas y verduras en los días en
que, como esta semana, la Región se ve castigada por una ola de calor.
¿Porqué
frutas y verduras? Por su alto contenido de agua, fibra, vitaminas y
otros nutrientes, alimentos que tienen la virtud de saciar el hambre y
la sed y contribuir a tener la piel nutrida e hidratada.
Por otras
parte, la alta cantidad de fibras que poseen estos alimentos permite a
quien come saciar el apetito sin sentir la típica pesadez posterior a
las comidas.
Por otra parte, frutas y verduras aportan
antioxidantes, con lo cual se contrarresta el proceso inflamatorio
natural que provoca en el cuerpo someterse al sol y al calor.
Según
destaca Oscar Karagenzián "es fundamental tener presente que en los
días de calor las porciones deben ser chicas y aquellas personas que no
tienen problemas de hipertensión pueden incluir algún alimento salado.
Lo ideal es consumir verduras de todos los colores con un poco de aceite
y aprovechar lo benévolo que es el verano en relación a la
disponibilidad de frutas y verduras para consumirlas".