
El precio de los combustibles aumentó en promedio un 22% a lo largo de
2009. La escalada en las pizarras superó ampliamente la inflación
registrada tanto por el INDEC (7,7%) como por privados (15%). En lo que
va de 2010 ya hubo remarcaciones y el viernes YPF volvió a aumentar.
Las naftas están inmunizadas contra el supuesto control de precios del
secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Casi la mitad del precio de
venta de los combustibles va a parar a las arcas del Estado nacional.
El año pasado el Gobierno recaudó 11.593 millones de pesos sólo con
estos impuestos, un 19% más que en 2008. Entre enero y diciembre de
2009 los tres principales impuestos sobre las naftas representaron un
4% de los ingresos totales. El mes pasado ese porcentaje subió al 5,1
por ciento.
Los impuestos que se aplican al sector varían según
el tipo de combustible. En el caso de las naftas, al precio de compra a
las refinerías el estacionero debe sumarle un 62% de Impuesto a la
Transferencia de Combustibles (ITC), un 5% de tasa hídrica, el 21% de
IVA y el 3,5% de Ingresos Brutos. El resultado es que, partiendo de un
precio promedio de venta al público de $ 3,30 por litro, un 28% de ese
valor se va a las arcas de la AFIP vía ITC, otro 12% por IVA (se paga
por el valor neto de impuestos), un 3% por Ingresos Brutos y otro 2% se
va al Fondo Hídrico. En total, de los $ 3,30 que paga el consumidor $
1,50 van a parar al Tesoro nacional.