"Sí, yo voy", dijo la mandataria, quien llegaría a
Tegucigalpa junto a los presidentes de Argentina, Cristina Kirchner, y
de Ecuador, Rafael Correa.
La ministra, que dijo
sentirse "arropada" por la solidaridad internacional, descartó a nombre
de su gobierno que tenga validez un llamado a adelantar elecciones en
Honduras por parte del régimen de facto.
"Eso no tiene
ninguna legalidad", dijo. Sobre lo mismo, insistió que cualquier
autoridad que emergiera de esos comicios no tendría sustento legal.
Recordó
que la Organización de Estados Americanos (OEA) dio un plazo
"perentorio" de 72 horas para "reponer el orden institucional" en su
país, lo que pasa primero por que retome el poder ejecutivo el
presidente Zelaya, sostuvo.
Rebeca Santos opinó además
que la suspensión de financiamiento internacional a Honduras acarreará
problemas económicos y sociales.
Por último, descartó
que su país obedezca órdenes de Venezuela y destacó que su gobierno
buscó también alianzas con Brasil y Colombia, entre otras naciones.
Fuente: DPA