La fuerte tormenta del martes por la noche no sólo
causó estragos en nuestra ciudad. El fuerte viento que comenzó a generarse
cerca de las 17:30 horas en la región del noroeste bonaerense afectó
principalmente la ciudad de Lincoln. Allí las ráfagas se transformaron en un
tornado que, acompañado por una densa lluvia, provocó la destrucción de 15
viviendas: algunas en forma parcial y otras con pérdidas totales, siendo el
barrio Sagrado Corazón el más afectado.
Los datos indican que en veinte minutos cayeron aproximadamente
90 milímetros,
según le informó a Actualidad el comisario jefe de distrito, Iván Malvassora.
?Gran parte de las viviendas sufrieron voladuras
de tejas y chapas de sus techos, con derrumbe parcial de mampostería; y en
algunos casos provocó la destrucción total de la casa. Las calles se poblaron
de una maraña de cables eléctricos y postes de luz, junto a los árboles que
cortaron el paso en las veredas y calles de la ciudad?, agregó.
?Todo fue bastante desesperante y problemático?,
expresó Malvassora; al tiempo que destacó que en forma inmediata comenzó el
trabajo del personal de Bomberos Voluntarios, que junto a Defensa Civil se
acercaron al lugar para ayudar a los damnificados. Además contaron con la colaboración
de la Municipalidad,
que con máquinas viales fueron despejando el área afectada.
Por otro lado, mencionó que el parque General San
Martín, que alberga gran cantidad de visitantes en la zona de camping, resultó
muy dañado. ?Pero por suerte no hubo que lamentar víctimas?, dijo. Es que ?al
ver la tormenta que se acercaba, quienes acampaban allí se fueron trasladando.
Incluso los niños de la colonia fueron llevados a las instalaciones del Club El
Linqueño?, añadió.
También informó que la mayoría de los barrios se
encontraba ayer por la mañana sin luz, aspecto en el que destacó que personal
de EDEN se encontraba trabajando en la zona para restablecer de a poco el
servicio de energía eléctrica.
Más allá de las consecuencias materiales dado el
fuerte temporal, es una buena noticia el hecho de que no haya víctimas fatales
que lamentar. Y si bien el panorama que invadía a los linqueños era de tristeza
y desolación, todos colaboraban para recuperar rápidamente algo de que ha
dejado de pie la fuerte tormenta.